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El Habla de los Rufianes

El Conflicto Literario

24/10/2020
conflicto literario

Para que una historia avance es necesario que haya un conflicto (a pesar de lo que digan algunos), y sobre todo que los personajes se vean envueltos en él. El conflicto literario es la pulsión, la energía con la cual la trama hace girar sus mecanismos y los acontecimientos de la historia cobren vida, ritmo y sentido.

conflicto literario protesta

Es especialmente interesante esto último; pues el conflicto literario también implica conservar la coherencia narrativa manteniendo unidas las distintas piezas de nuestra novela. Cuando a un personaje protagonista se le presenta un conflicto, inmediatamente empieza a luchar contra éste. De hecho, esto es lo que nos hace a un nivel inconsciente percibirlo como protagonista; nos hacemos cómplices de su pulsión, de su motivación por cambiar, luchar o construir su narrativa alrededor de aquella fuerza (el conflicto literario) que se le impone.

Efectivamente, el antagonista sería aquel personaje que socava las acciones del protagonista en la lucha con su conflicto. De esta manera, el conflicto literario necesariamente va a implicar enfrentamientos entre personajes.

Tipos de Conflicto Literario

Existen muchos tipos de conflictos, todos ellos con parecidos mecanismos de desarrollo en las novelas. Normalmente, cuando se piensa en un conflicto literario se tiende a imaginar a dos personajes peleando entre ellos. Efectivamente, este es un tipo de conflicto, pero no el único, y por supuesto, dentro de una misma novela puede haber varios tipos. He aquí algunos ejemplos recurrentes:

  • Conflicto amoroso: En el que los personajes pujan por el amor de alguien o algo.
  • Conflicto bélico: Típico de las novelas donde el conflicto gira en torno a un escenario en guerra. Un día de cólera.
  • Conflicto contra el Mundo o contra una catástrofe: Cuando los personajes se enfrentan a calamidades a nivel planetario, como en La carretera.
  • Conflicto contra lo desconocido: Recurrente en las historias de terror, el personaje se enfrenta a algo que no puede comprender. En las montañas de la locura.
  • Conflicto de investigación: Típico de novelas en las que el personaje debe resolver un caso, normalmente policial. Las aventuras de Sherlock Holmes.
  • Conflicto de venganza: Cuando el personaje necesita mitigar sus deseos de venganza, como en El conde de Montecristo (para ser justos, en esta maravillosa novela hay decenas de conflictos).
  • Conflicto político: En el que dos o más facciones luchan por el poder. Un ejemplo clásico es Canción de hielo y fuego.
  • Conflicto psicológico: El personaje se enfrenta a sus propias convicciones o emociones con fin de catalizar el cambio. Crimen y castigo.
  • Conflicto religioso: Cuando el protagonista se enfrenta a las ambiciones de una facción religiosa. El nombre de la rosa, que por cierto también tiene un conflicto de investigación.
  • Conflicto social: Donde personajes de distintos estratos sociales sostienen una tensión social, como en Orgullo y prejuicio.

Todos ellos, además, pueden resaltar elementos afines relacionados con la psicología del personaje, y su evolución. Lo que nos lleva a destacar un punto importante a la hora de categorizar el conflicto literario, que puede dividirse además entre interno y externo.  

Conflicto interno

El conflicto interno subyace dentro del personaje. Se resaltan así sus miedos, sus debilidades, sus ambiciones, sus esquemas cognitivos… en definitiva, se pone a prueba a sí mismo y sobre todo a su psicología, sus propias convicciones.

Una buena obra de ficción debería contar con las disertaciones del personaje protagonista. Si el conflicto interno no aparece en ella, el personaje no conectará con la audiencia; parecerá muerto por dentro. Es cierto que esta es una norma que se puede romper, pero para ello necesitarás ser un virtuoso de la pluma.

conflicto literario interno

Normalmente, quien se enfrenta a un conflicto tendrá impactos emocionales importantes, y durante el transcurso aprenderá cosas, desechará otras, y transformará su manera de ver el mundo. El monomito de Joseph Campbell, el viaje del héroe, es un análisis estructural de las etapas que debería recorrer el protagonista de una historia, te recomiendo que le eches un vistazo. De hecho, es necesario que el personaje se plantee su propia psicología, pues es lo que hará que la trama sufra cambios bruscos y puntos de giro a raíz de su renovada visión del mundo. Porque este cambio será el combustible para que el personaje ponga a prueba su evolución, y por tanto modifique el trascurso de los acontecimientos.

Conflicto Externo

Cuando la imposición aparece desde fuera de los pensamientos y las emociones del personaje estamos hablando del conflicto literario externo. Es decir, otras fuerzas y tensiones que pujan por el movimiento de la historia, provocando a menudo enfrentamientos. Los personajes envueltos en esta disrupción de sus vidas ordinarias deberán hacerles frente, y se pondrán en movimiento.

El conflicto externo tiene su origen en muchos nodos: puede provenir de la propia comunidad a la que pertenece el personaje, de un estrago físico (como un accidente), psicológico (como la muerte de un ser querido), de la misma sociedad, del entorno político, de un mal incomprensible, o incluso de un ataque violento.

conflicto literario externo

Sea como fuere, es extraño encontrar un conflicto interno que no esté ligado a otro conflicto externo, y viceversa, lo que nos lleva al siguiente punto: mézclalos para sostener la coherencia interna de la obra.

Mezcla cada Conflicto Literario

Efectivamente, a la hora de engrasar bien el mecanismo de tu historia, sería aconsejable que desnudaras en ella tanto conflictos internos como externos. Volvemos a lo mismo: si tienes la pluma más extraordinaria del mundo podrás saltarte estos preceptos de la literatura y todos los que quieras. Pero si deseas que tu historia funcione, si quieres hacerla creíble, sería recomendable que dedicaras un espacio en tu exposición para resaltar cómo el entorno impacta en el personaje, o cómo las decisiones del personaje avivan o atenúan el conflicto del exterior.

Equilibrio del Conflicto Literario

No te olvides que el conflicto debe ser administrado en tus páginas con las dosis adecuadas. Si haces demasiados volcados de exposición mostrando los pensamientos del personaje, extenuarás al lector con tanta disertación. De igual manera, no es prudente relatar las reacciones del personaje ante el conflicto externo de forma aséptica, según la fórmula causa-efecto. No es un robot: dale vida a su rostro, a sus palabras, a lo que piensa después de haber sufrido los impactos del mundo.

Y para ello no olvides una regla muy importante: muestra, no cuentes. Pero de esta norma literaria hablaremos otro día.

Y tú, ¿qué tipo de conflictos has usado para tus obras o partidas de rol? Cada persona aporta pinceladas únicas, aunque no lo parezcan; así que quiero que me cuentes.