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El Habla de los Rufianes

Diccionario de germanía

¿Estás escribiendo histórica o sobre personajes pícaros? ¿Te gustaría que hablasen como en el siglo de oro? Te presento el idioma de germanía.

El habla de germanía es una jerga, un argot usado por los bajos fondos de la sociedad durante el Siglo de Oro español. El origen de las germanías es debatido hoy día, aunque los académicos sostienen que era el lenguaje usado por algunos gremios valencianos que se alzaron contra la nobleza en pleno siglo XVI. A pesar de que muchos términos no se usan hoy día, tener un diccionario de germanía a mano podría serte útil si quieres ambientar tus novelas históricas o fantásticas en una época parecida.

A nivel divulgativo, hay poco escrito sobre la germanía y su definición como habla de los delincuentes. Según Francisco Rodríguez Marín el lenguaje de germanía, en Rinconcente y cortadillo, obra de Cervantes que comenta, fue diluyéndose en la sociedad a finales del siglo XVI. Entre los diccionarios más conocidos destaco dos: el primero lo encontramos en Romances de germanía de varios autores, recopilación hecha por Juan Hidalgo. El segundo diccionario de germanía es el fantástico manual de Inés Chamorro, Tesoro de Villanos. A medida que me he ido topando en mis lecturas con términos de la época los he ido recopilando y consultando en los diccionarios de germanía, pero ahora me he propuesto compartir los más llamativos con vosotros. Creo que nos ayuda a comprender mejor nuestra lengua y su evolución a lo largo de estos últimos cuatro siglos.

Este diccionario de germanía pretende ser un compendio de definiciones, del significado general del argot. Se trata de un listado personal con los términos que más he usado. La germanía llega a ser un idioma en sí, un argot fascinante, y seguramente os sea útil al igual que otras herramientas de la página. Poco a poco vamos a ir añadiendo términos, ¡así que espero vuestras consultas y aportaciones!

A capital

ABEMOLAR: Atemperar, bajar la voz. La grafía se construye con el término Bemol, usado en música. En la Pícara Justina (1605), el supuesto autor don Francisco López de Úbeda nos escribe: «Puesta ansí en figura, abemolé mi voz, […], y muy aserenada me volví al mochilero».

ACORTAR envites: Zanjar discusiones; también, en juegos de naipes, dejar de apostar.

AFANADOR: Ladrón, estafador.

AFUFAR: Huir, escapar.

APAREJO: Pene. También testículos cuando es usado en plural. «Ombre pequeño, todo es pija i aparejo»; Vocabulario de refranes y frases populares (Gonzalo Correas, 1625).

C capital diccionario de germanía

CONTAR los botones: Dar a uno de muchas estocadas. Aparece en la obra de Cervantes El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha (1605): «Finalmente, el licenciado le contó a estocadas todos los botones de una media sotanilla que traía vestida».

CARANTAMAULA: Rostro de mal aspecto. Quevedo escribe en uno de sus romances: «Con unas uñas verdugas,/ y con otras cadahalsas,/aturdido del rumor,/ que trae su carantamaula,».

CHOCHO: Látigo, azote. También vagina. Esta segunda acepción puede provenir de la onomatopeya del sonido que produce el látigo en la carne. En el Léxico del marginálico del siglo de oro, Alonso Hernández recoge: «…donde te darán doscientos chochos por las calle, por embustero».

D capital diccionario de germanía

DEJAR a buenas noches: Acabar con algo, consumirlo o liquidarlo. En El lazarillo de Tormes (1550), Lázaro nos cuenta: «…metiéndola en la boca del jarro, chupando el vino, lo dejaba a buenas noches». Este término de germanías es especial, pues no lo he visto en ningún diccionario de germanía, pero he decidido acabar con su orfandad adoptándolo en el nuestro.

DESABRIGAR el sobaco: Desenvainar la espada. Francisco de Quevedo escribe: «Porque Ganchoso hecho un perro,/ desabrigando el sobaco,/ le tiró dos tarascadas/ al cofre de lo mascado».

E capital diccionario de germanía

ECHAR las cabras: Amedrentar. También echar las culpas a alguien. Francisco de Quevedo escribe en Cuento de cuentos (1625): «(…) y propuso de hablarle papo a papo, porque otra vez no se le subiese a las barbas. Con estas cosas le metió las cabras en el corral».

ESTRELLERO: Astrólogo. Aunque se recoge en diccionarios de germanía, es un término más antiguo. En el Auto de los reyes magos (Anónimo), del siglo XII (primera obra teatral en castellano, por cierto), se lee: «Tal estrella no es en cielo/ de esto soy yo buen estrellero».

G capital diccionario de germanía

GURULLADA: Tropa de corchetes y alguaciles. «Pon oído à la gurullada para darme al punto el silvo»; Romances de germanía de varios autores. Juan Hidalgo (1609). Estas líneas los ladrones vienen a decirnos que se dé el chivatazo con un silbido en el momento en que aparezca la justicia.

L capital diccionario de germanía

LINTERNA: Ojo. Entre la germanía de los siglos XVI y XVII se usaban distintas expresiones para advertir y tener cuidado: «Despavesa las lanternas/ ten cuenta en la gurullada». Hidalgo, J. (1609), Romances de germanía.

LOBATÓN: Ladrón de ovejas y carneros. Derivado de lupus.

LONGUERÍAS: Cobardías. También tedio o charlatanería.

LONGUISO: Hombre cobarde. Probablemente, proviene de longuis (liongus), que significa «lejano». «Hacerse el longuis» es una expresión que sale de aquí, para aludir a aquellas personas que muestran una mente distraída. Término sacado de Tesoro de Villanos, de I. Chamorro.

M capital diccionario de germanía

MACARRO: Macarra.

MEMENTO homo: Cabeza.

MENGUADO: Pusilánime, cobarde, falto de denuedo. En el Quijote (Miguel de Cervantes, 1605), don Alonso dice: «…y vos sois el vacío y el menguado, que yo estoy más lleno que jamás lo estuvo la muy hideputa puta que os parió».

MOJADA: Puñalada. En el Libro de todas las cosas y otras muchas más (1631) de don Francisco de Quevedo, se lee: «…y de cuando en cuando achácate entre los amigos un herido o dos de los que otros mojaren».

N capital diccionario de germanía

NO se alborote el aula: Expresión de garito que se usaba para serenar los ánimos y acallar a las gentes. Agustín de Rojas, en El viaje entretenido dice: «No se alborote el aula, que ya callo».

T capital diccionario de germanía

TRAGADEROS, perder los: Morir en la horca. Cervantes escribe en El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha (1605): «…vime á pique de perder los tragaderos, sentenciáronme á galeras por seis años»

TARASCADA: Golpe, a veces puñalada. Francisco de Quevedo escribe: «(…) desabrigando el sobaco, le tiró dos tarascadas al cofre de lo mascado», haciendo alusión a dos puñaladas dadas en el vientre o estómago (cofre de lo mascado).

TRASQUILAR: Robar, hurtar. Este término ladronesco ya aparecía en La vida de D. Gregorio de Guadaña, de Antonio Enrique Gómez (1644): «como si fueran ovejas/ trasquilamos en camino/ muchas personas de cuenta».

V capital

VALE: Adiós. También usado como despedida fúnebre. En El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha (1605), Cervantes escribe: «Muerta pues la Reyna, y no desmayada, la enterrámos, y apénas la cubrímos con la tierra, y apénas le dímos el último vale».

Z capital

ZAMPALIMOSNAS: Mendigo desvergonzado. Voz del habla de germanía, encontrada en Boda de Pordioseros, de Francisco de Quevedo: «Tendedores de rasa/ bribones de sopa/ clamistas de siesta/ y mil zampalimosnas».

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