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El Habla de los Rufianes

Literatura fantástica

Desde Lord Dunsany, pasando por Tolkien o Holdstock, mi literatura fantástica no sólo se permea de estos referentes, sino también de aquello que el diligente paso del tiempo, sabio y comedido, va arrojándome en la mochila de la vida.

Por supuesto, no podría haber construido nada de esto sin los clásicos. Hay quienes no lo estiman necesarios (respetable, como cualquier opinión), pero os aseguro que Dumas, Quevedo y Cela han sido compañeros inestimables, y espero presentártelos en la impronta de mis páginas.

La historia triste de un hombre justo

La historia triste de un hombre justo es mi particular visión de la realidad a través del prisma de la literatura fantástica.

literatura fantástica La historia triste de un hombre justo

Se trata de una analogía de la España actual en un mundo fantástico que se asemeja al Siglo de Oro, y mezclado con el género steampunk. Tiene un fuerte componente psicológico y musical; la trama es una crítica a varios niveles del panorama social de los últimos años hasta hoy.

La novela saldrá el 5 de noviembre; puedes clicar en la imagen para acceder a la página web de la editorial Red Key Books.

¿Qué lleva a un hombre a regresar al lugar que le destrozó?

Dragos Corneli, hidalgo de Tierrafértil, bardo y proscrito, vuelve a atravesar las Puertas de Irene once años después de su huida para desentrañar un misterio. Para ello cuenta con su ingenio, unos pocos amigos y su inseparable arpa de muñeca. Sin embargo, esto no será suficiente para escapar de sus recuerdos y su pasado.

En La historia triste de un hombre justo Ángel González Olmedo nos traslada a un mundo fantástico inspirado en la España del siglo XVII con elementos steampunk, en el que impera la ignorancia y la cobardía, pero donde unos pocos aún creen en el honor, la justicia y la lealtad.

Así es Ísbar: un imperio que se tambalea bajo el férreo control de la Iglesia con un pueblo que vive atemorizado. Un lugar donde la realidad se moldea a golpe de acordes y en el que los bardos y armonistas son temidos y admirados por igual.