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El Habla de los Rufianes

«Ojáncano». Semilla de aventura:

28/01/2021
ojáncano, semilla de aventura

Un cíclope de nuestra mitología

Muchos no lo saben, pero en España tenemos una extraordinaria mitología norteña que puede darnos ideas genuinas para nuestras partidas de rol favoritas. En esta semilla de aventura vamos a encontrarnos con un ojáncano, un monstruo de la mitología cántabra que es pariente del cíclope griego.

Pero ¿qué es un ojáncano?

ojáncanu mitología cántabra

¿Cómo? ¿Que no sabes lo que es? ¡No pasa nada! El habla de los rufianes tiene palabras para explicártelo. Te recomiendo que eches un vistazo a este artículo para que sepas no sólo qué es un ojáncano, sino también de lo que es capaz de hacer. Porque no estamos hablando de un ogro cualquiera: la aberrante criatura posee recursos que van más allá de los de un gigante convencional. ¿Quién sabe? Quizá una lectura estimulante del artículo despierte en ti algunas ideas que aportar a esta semilla de aventura.

Contenido de esta semilla de aventura

  1. Ambientación
  2. Personajes implicados
  3. Trama
  4. Ficha del ojáncano para D&D.

1. Ambientación para el ojáncano

Las posibles tramas que se desprenden de esta historia pretenden o bien sumergirnos en la península ibérica medieval/ moderna, o tomar sus elementos para colocarlos en nuestro mundo fantástico preferido. El ojáncanu encaja maravillosamente en cualquier ambientación de literatura fantástica y juegos de rol, dado que es una criatura extraordinaria, bañada con una pátina de misterio y salpicada con toques de magia sutil.

¿Dónde ubicar la aldea?

Como sé de buena tinta que por estos lares hay tanto amantes del horror cósmico como de Dungeons & Dragons (o Calabozos y Dragones, como lo llamáis algunos; que Analitycs me chiva que a muchos hermanos del otro lado del charco les encanta mi test de alineamiento 😉), la ambientación quedaría abierta. Tanto si quieres usar el ojáncano en una partida que evoque la historia de nuestro pasado, como si prefieres darle toques de fantasía, las distintas tramas no entrañarían un problema a la hora de introducir a la criatura.

aldea ojáncano

Lo que sí vamos a hacer es definir el lugar: imagínate una aldea remota oculta entre las montañas. El frío es penetrante, las noches cerradas y las tormentas de nieve hacen imposibles los viajes. Las gentes se reúnen en una posada, abrigándose al calor de una chimenea.

Ponle nombre a esta villa ubicada en mitad de la nada.

Primera ambientación: fantasía medieval

El ojáncano se divierte atacando a los pueblerinos de montaña. Los dioses han dejado de vigilar el pueblo, allá en las tierras altas. La villa es ahora un lugar de tránsito, ideal para encajar la aventura en medio de una campaña.

Las brumas se condensan en un valle donde un puñado de casas desperdigadas motean la fina hierba húmeda. Aquí, al amparo de las altas cadenas montañosas, los desconfiados parroquianos viven temerosos del resto del mundo; algo ocultan sus caras pasmadas y tristes. Una enfermedad les atosiga, y esa enfermedad tiene nombre: un ojáncano que vigila con su único ojo la sima desde distintos puntos de la cordillera.

Segunda ambientación: horror Cósmico

El ojáncano podría ser perfectamente una criatura aberrante de los mitos. Sería ideal evocar el sentimiento de desamparo al llegar a una aldea en mitad de las montañas de los años 20. Por aquel entonces, algunos pueblos funcionaban con electricidad generada por motores de gasolina, y sólo unos pocos pudientes podían permitírselo.

Un grupo de cultistas podrían estar implicados en la trama, teniendo tratos con un ojáncano de las montañas. La criatura podría ser un sirviente de algún primigenio, o sencillamente un monstruo traído de otro plano por equivocación.

Tercera ambitentación: Cantabria del siglo XVI

¿Y si el ojáncano es un siervo del Demonio? Nos encontramos en plena edad moderna, en una península ibérica que intenta cohesionarse como un Estado sólido y moderno. Mientras la Corte de los Austrias dirime las desigualdades del norte con tanta proliferación de hijosdalgo, los pueblos dejados de la mano de Dios sobreviven de lo que pueden, al margen de los funcionarios de la corona.

Reconstruir un escenario del siglo XVI o XVII no tiene por qué requerir gran documentación. Un concejo aislado en las montañas de Cantabria puede vivir ajeno a los entresijos de la Administración de la Corona, esperando no ser molestados por nadie. Gran protagonismo podría tener la religión católica, introduciendo al monstruo por vías dramáticas relacionadas con la fe y la Santa Inquisición. Las armas de fuego son poco comunes en esta época, pero los más pudientes pueden tenerlas guardadas bajo el suelo de sus casas. Los duelos con espada ropera también son interesantes si quieres que alguien «doble la cresta».

Y si no ha entendido vuestra merced la última frase, tiene aquí el muy verdadero diccionario de germanías. A fe mía que aprenderéis algunas formas de hablar, más adecuadas para la época.

O mezcla conceptos

¡Pues claro que sí!

¿Te mola meter la inquisición española en tu mundo de fantasía medieval? Métela como facción religiosa de la zona, y arreglado. Tampoco quedaría mal en una España de los convulsos años veinte, donde un grupo de cultistas fanáticos tejen sus influencias, quizá disfrazados de funcionarios del Estado totalitario de Primo de Rivera, con el pretexto de vigilar el concejo.

2. Algunos personajes relacionados con el ojáncano

A continuación, vamos a brindar algunas ideas de personajes que podrían encajar bien en un remoto lugar acosado por el ojáncano. Toma los personajes que quieras para la semilla; no hace falta que estén todos.

Ezio, el viejo pastor

Si hay alguien que sufre los estragos del ojáncano ese es el viejo Ezio. Desde que la criatura se asentó en el lugar, Ezio se aleja cada vez menos del pueblo a la hora de salir con sus ovejas. De hecho, ya no se atreve a dormir durante su jornada, y menos cuando aparece esa niebla pastosa y densa que trae un escalofriante eco gutural. El día que perdió tres ovejas jura que vio una enorme y borrosa figura entre la bruma. El olor era olor espantoso.

Sofía, la cazadora adusta

Hecha a las camberas y sendas de las montañas, Sofía sabe conoce todos los secretos que se esconden bajo ellas, pues es también una avezada espeleóloga. Su trabajo como cazadora le ha llevado a explorar las zonas colindantes del poblado, y a menudo trae rumores típicos de los cuentos de los días antiguos: tentirujos, duendes y ogros gigantes.

Carla, la posadera resuelta

La quincuagenaria Carla no descansa de las tareas de su posada. Aunque la mayor parte del año no hay muchas visitas, el local también funciona como taberna para los parroquianos del concejo, incluyendo las pequeñas pedanías colindantes.

Carla es un nodo importante de rumores, pues se codea con todo tipo de gentes.

Lucas, el carpintero traidor

¿Por qué sale Lucas por la noche, adentrándose en la negrura besada por el gélido viento? Sofía lo ha visto viajando con una mochila por los bosques altos, aunque le pierde la vista con asombrosa facilidad cerca de unas cuevas.

Dice que cuando sube a las montañas lleva casitas para los pájaros, y es cierto que las carga. Aunque sería cosa extraña si algún personaje se encontrara, una vez arriba, decenas de esas casitas arrojadas a la orilla del camino. ¿Tendrá tratos con la criatura?

Marga, la madre acongojada

Se dice que las ojáncanas comen niños pequeños, pero rehúsan de aquellos que no están ungidos con agua bendita. Marga no es creyente, y el ritual religioso no ha surtido efecto por esta razón. Si no, ¿por qué el viejo pastor dice haber visto alguna criatura similar cerca del pueblo? ¡Seguro que es una ojáncana, y ha debido oler al bebé de Carla! ¡Viene para raptarlo! Está tanteando el terreno; tiene ese presentimiento: lo siente en los huesos, en la densidad de esta bruma anormal, en la inusual afluencia de viajeros extraños.

3. Tramas para el ojáncano

Desaparece el ganado

El viejo Ezio hace tiempo que pierde ovejas. También les pasa a algunos granjeros, e incluso le pasó al hijo de un herrero, cuando su perro ladró hacia la niebla y se adentró en ella para nunca regresar.

Los personajes podrían seguir las huellas de un ojáncano ladrón, adentrarse en las tinieblas de su morada y darle muerte. Traer la cabeza del gigante podría granjearles la amistad del pueblo, cuyos habitantes rehusarán, por ejemplo, a cobrar a los personajes jugadores el peaje de montaña, o puede que los nombren hijos predilectos.

El impostor

Muchos queseros bajan de las altitudes últimamente. Alegan que se protegen del frío infernal de las cuevas, y que es un mal año para el Cabrales. Una gran tormenta de nieve, como hacía décadas, ha atrapado a los hombres de las montañas y a los personajes en el pueblo. Uno de ellos es un ojáncano en su forma humana. Cada mañana alguien desaparece dejando como testimonio sus ropas ensangrentadas.

Expiar los pecados

La Santa Sede sabe que las criaturas del Maligno se esconden aún por los remotos rincones de la Tierra. La Inquisición debe encontrar a ese siervo de Lucifer, y actuar sobre ese pequeño pueblo del concejo cántabro. Una vez muerta la criatura la tarea no habrá terminado: con que un pueblerino se haya contaminado del pecado basta para que la aldea y sus gentes deban ser quemadas.

Niños raptados

ojáncanu robando

Algunos niños están siendo raptados por una ojáncana, que se los lleva a sus profundas grutas para comérselos. Ya son varios pueblos los que han sido asolados, y el horrible rastro de huesos es todo cuanto tienen los personajes para dar con el monstruo antes de que las primeras nieves lo tapen todo. Si se demoran en su búsqueda, puede que otro niño inocente pague las consecuencias.

Puede que la trama gire en torno al personaje sugerido de Marga: su hijo no está ungido con agua bendita, o bien el agua no tiene efecto sobre él. Se dice de las ojáncanas que detestan comer niños bendecidos, pero Marga no tiene convicciones religiosas y exponer su ateísmo puede salirle caro ante la fanática sociedad.

Obra de los demonios

De entre todos los vagabundos que paran por el pequeño poblado alguien está robando a los ganaderos. Empezó con pequeños hurtos sin importancia, pero luego estos sucesos se tornaron en terribles actos criminales: gallinas sin cabeza, ovejas desmembradas y becerros abiertos en canal. La cabeza de una cabra ha aparecido en la puerta de la posada de Carla, y una roca cayó sobre una casa la semana pasada, matando a la familia que vivía en ella. El monstruo se divierte causando dolor y discordia en el pueblo; ríe mientras sus habitantes disputan entre ellos.

Ficha de personaje del Ojáncano

Por último, te dejo las estadísticas del ojáncano para las mecánicas del juego de rol más popular. Luchar contra el monstruo no es nada fácil en su forma de gigante, aunque recordemos que la criatura puede transformarse en un anciano para infiltrarse entre los pueblerinos. Esta última forma no debería presentar un reto para personajes novicios.

ficha de monstruo ojáncano d&d

Si te ha gustado esta semilla de aventura puedes estimular mis ganas de seguir haciéndolas: sólo tienes que compartirlo y comentar qué te ha parecido.

¡Un abrazo!