Saltar al contenido
El Habla de los Rufianes

La personalidad autoritaria y asalto al Capitolio

07/01/2021
La personalidad autoritaria

Con el reciente asalto al Capitolio de los Estados Unidos, se vuelven a avivar las llamas de muchos debates, entre ellos el del totalitarismo. No será por falta de estudios; la teoría de la personalidad autoritaria no es nada nuevo.

asalto capitolio personalidad autoritaria

Es indudable que el siglo XX es algo especial en cuanto a los conflictos, pues su historia contiene una crudeza sin precedentes. Si bien la violencia ha acompañado al ser humano desde los albores de su existencia, las cifras de muertos y afectados por las guerras mundiales están en una dimensión mucho más superlativa que cualquier conflicto anterior. No es raro que después de ambas hubiera reacciones desde el ámbito académico: desde políticos y sociólogos hasta psicólogos y médicos han hecho contribuciones tras estos desastres, intentando explicar motivos, causas y conductas humanas.

[La teoría de la Personalidad Autoritaria] …enumera una lista de rasgos fácilmente reconocibles.

Una de las teorías, que recibió numerosas críticas, viene de la mano de Theodor Adorno, sociólogo que formuló una serie de puntos que trataban de explicar por qué las personas tienden a las ideas totalitarias. Si bien hay mucho escrito sobre esto, lo interesante de Adorno es que enumera una lista de rasgos fácilmente reconocibles.

Veamos, entonces, cuáles son estos rasgos y en qué se apoya su teoría.

El Etnocentrismo

Adorno apoya su teoría en tres pilares, derivados del análisis que se hace sobre los fascistas y su idea del antisemitismo. De esta forma la persona autoritaria tiende a:

  • La actitud positiva y de sumisión al endogrupo: vamos, el endogrupo sería el grupo al que pertenece la persona. Por ejemplo estar dentro de un partido concreto, o creer ser de pura raza.
  • La actitud negativa y de agresividad hacia el exogrupo. Donde el exogrupo es el grupo (o grupos) a los que no pertenece la persona. Ejemplos de esto son los negros o los hispanos en EEUU, que sufren hostigamientos racistas por parte de los totalitarios.
  • Maniqueísmo infantil: que quiere decir que los exogrupos son malos, inferiores y débiles.
Un blanco vestido de sioux para reclamar su derecho a expatriar indígenas rojos.

“…cuando los verdaderos enemigos son demasiado fuertes, hay que buscarse otros enemigos más débiles”.

-Umberto Eco-

Es decir, los autoritarios serán sumisos a los suyos y hostiles contra los que no piensen como ellos. Una visión etnocéntrica, al fin y al cabo, a través de la cual se crea el síndrome de la personalidad autoritaria.

En Estados Unidos, por ejemplo, podemos ver esto en los más fanáticos partidarios de Trump, que agitan el pendón del endogrupo cuando culpan de todos los males del país a otras culturas y razas, entre ellas los hispanos y los negros, como ya se ha comentado.

Sin ir más lejos, estos esquemas cognitivos afianzan en el endogrupo, además, la idea de que todos los que son afines a esta forma de pensar tienen cualidades superiores. Pero ¿son superiores realmente estas cualidades? Pongamos una lupa y juzguemos por nosotros mismos.

El Síndrome de la Personalidad Autoritaria

Vamos a lo que vamos: enumeremos los rasgos de la personalidad autoritaria. Cabe destacar, antes que nada, que estos son puntos más importantes de la teoría, y no sólo se aplican en el país yanki; en EEUU tenemos manifestaciones candentes, pero también en otras partes del primer mundo de la mano de la extrema derecha.

La lista de rasgos

Los puntos de la personalidad autoritaria serían los siguientes:

adolph hitler personalidad autoritaria
He colocado el muñequito de Hitler a la derecha del artículo para que quede claro en qué jodido espectro político se encontraba.
  • Convencionalismo: la clase media y sus valores predominan; por tanto todo lo que se salga de esta norma se sale del llamado endogrupo. Esto se extiende sólo a la “gente de bien”; es decir, no entran gentes “diferentes”, que para ellos son aquellos de otra raza, o pobres, o de ideales distintos, etc.
  • Agresión autoritaria: los que se salgan de este convencionalismo violan sus valores y por tanto deben ser castigados. Es decir, los homosexuales, los pobres, las prostitutas, etc., son los que violan el primer principio. Aquí Adorno explica el punto por el concepto psicoanalítico de “desplazamiento”: la tensión y la agresividad que los autoritarios sentirían por la represión de su estado y sus dirigentes la desplazan a la gente vulnerable.
    También cabe destacar una maravillosa frase de la novela El Nombre de la Rosa. El escritor italiano Umberto Eco escribió en boca de su personaje Salvatore: “…cuando los verdaderos enemigos son demasiado fuertes, hay que buscarse otros enemigos más débiles”.
  • Sumisión autoritaria: necesidad emocional de relegar en la autoridad y sus figuras representativas toda capacidad de decisión y crítica. Es decir, rechazan el principio de integridad moral escrito en las constituciones modernas, que defienden la libertad de pensamiento del individuo. Lo que se quiere conseguir con esto es una sensación de seguridad a través del paternalismo por parte del Estado; si el Trump dice que hay que defender el país, pues se hace y shut up.
  • Anti-intracepción: lo sentimental no tiene cabida, por tanto lo humanista tampoco. Las personas autoritarias evitan así hacer reflexiones sobre sí mismas.
  • Cinismo: justifican, dada sus ideas despreciativas sobre el humanismo expuesto en el punto anterior, la agresividad y el castigo, llegando a destruir la vida si es necesario para preservar el orden establecido. Lamentablemente, hemos visto estos episodios con la toma del Capitolio; una violencia que ha generado más violencia y ha desencadenado en heridos y muertos.
  • Superstición: tendencia a creer de forma rígida sobre el destino. De esta forma los autoritarios perciben que su modo de vida está controlado más externamente por la providencia de lo justo, y sus acciones se eximen así de responsabilidades.
  • Poder y dureza: en este sentido basan sus pensamientos en errores de dicotomía con binomios: el justo-el injusto; el bueno-el malo; el superior-el inferior; el líder-el sumiso.
  • Proyectividad: proveniente de la perspectiva freudiana sobre el mecanismo de “proyección”, el individuo autoritario percibe en los demás lo que ha reprimido en sí mismo. De este modo cree que todo está manchado de maldad y de cosas peligrosas, y por tanto proyecta sus impulsos inconscientes sobre estos objetos de amenaza.
  • Sexo: por último, el autoritario advierte un acusado rechazo por el sexo, censurando prejuiciosamente todo lo que se manifieste en estos términos.

La intención de la teoría es “desenmascarar” a quienes son potencialmente susceptibles a la propaganda antidemocrática.

La cara de Trump al darse cuenta de que las instituciones no son suyas.

La intención de la teoría de la personalidad autoritaria es “desenmascarar” a quienes son potencialmente susceptibles a la propaganda antidemocrática. Cabe destacar que Adorno es criticado porque su teoría tiene una base freudomarxista, cuestión que pone en duda su validez en dos sentidos. En primer lugar es que no se pueden medir objetivamente algunas dimensiones psicoanalíticas (la verdad es que me da repelús hablar de psicoanálisis, no lo voy a negar), y se tiñen de conceptos meramente subjetivos. Por otro lado, se le atribuye al autor un enmarcamiento sesgado de su teoría, escorado claramente al espectro de la derecha, obviando que el autoritarismo también puede hallarse en la izquierda.

De cualquier modo, su contribución no cayó en saco roto, y hoy día sigue resonando más allá de los libros.

Y ahora…

¡Por mis cojones! (o la historia de un franquista en la democracia)

Llegados a este punto me gustaría deciros que este 2021 van a publicarse más libros míos, entre ellos el de ¡Por mis cojones!, la historia de un tipo que sufre el síndrome de la personalidad autoritaria. El caso es que, a diferencia de mis otros libros, me gustaría venderla sin necesidad de publicarla en una editorial, sino por cuenta propia en Amazon. Y claro, eso conlleva a hacer un montón de SEO, márquetin online y crear una audiencia.

Es una novela corta de humor, donde vamos a recibir palos todos los españoles (pero todos, ¿eh?: desde las izquierdas hasta las derechas; de los demócratas a los fachas; tanto los grupos minoritarios como los privilegiados indolentes…). Por supuesto, está escrita en clave de humor; un ácido, insultante e impertinente humor, de esos que busca golpearte las gónadas con persistente vileza.

Si te apetece leerla, te suelto la premisa:

Un hombre del franquismo tardío despierta tras un largo coma en la convulsa democracia. Asolado por posmodernos, libertinos y obscenos, intentará soportar los cambios de su nueva realidad mientras busca respuestas.

Sí, es jodido que el protagonista sea el facha pero, sinceramente, no ha costado mucho meterse en un encefalograma plano.

Espero que te haya gustado el artículo y, recuerda, si encuentras a alguien con tres o cuatro características de las descritas por Adorno, sigue el consejo que puedes ver al final de este artículo.

Un abrazo.